¿Puedo, hoy en día, alquilar mi propia vivienda en régimen de alquiler vacacional y comprar plazas turísticas para ello?

En Legal Steps, últimamente y pese a la situación de la Pandemia actual, o, precisamente, por causa de ella, estamos recibiendo bastantes consultas de propietarios de viviendas, no residentes, que tienen intención de alquilar un par de meses su vivienda acogiéndose a la posibilidad llamada ETV60.

Como su propio nombre indica, la modalidad ETV60 permite a los propietarios alquilar su vivienda durante dos meses al año. Los diez meses restantes, queda para su uso particular.

La respuesta es que, en principio, un propietario sí puede alquilar su vivienda en régimen de alquiler vacacional (o comercialización turística de vivienda), pero hay unos requisitos que en muchos casos no son fáciles de cumplir.

El principal escollo lo encontramos cuando avisamos de que la vivienda que quiera alquilarse tiene que ser la vivienda principal del propietario. El propietario tiene que estar empadronado en la vivienda. Es decir, no se permite esta modalidad en segundas residencias. Este requisito sí concurriría en el caso de clientes que residan casi todo el año aquí (o al menos estén empadronados aquí, sean residentes fiscales en España, etc.), pero que quieran desplazarse a su país de origen a pasar unos meses, y quieran aprovechar para alquilar la vivienda. Por cierto: esos meses, hoy en día, no pueden ser julio y agosto conjuntamente.

Si ese es el caso, entramos en otros requisitos “menores”, pero no por ello menos importantes: por ejemplo, la vivienda no puede ser de nueva planta, esto es, tiene que tener cinco años de uso privado, tiene que tener un cuarto de baño por cada cuatro plazas (el número de plazas lo marca la cédula de habitabilidad), tiene que tener un medidor individual del consumo de agua, tiene permiso de la Comunidad de Propietarios si no es un unifamiliar, tiene que contar con el permiso del Ayuntamiento correspondiente, que se corresponde con un certificado del mismo de que la vivienda se encuentra en zona apta para su comercialización como alquiler vacacional, etcétera.

Si estos requisitos, junto a otros que no mencionamos para no aburrir al lector, se cumplen, se puede acudir al Consorcio de Bolsa de Plazas para adquirir las plazas. Hoy en día, hay que pagar 291,67 € por cada plaza, por un plazo de cinco años. Por ejemplo, si según la cédula de habitabilidad, la vivienda es de seis plazas, habrá que pagar 1.750 euros para poder comercializar la vivienda durante cinco años.

El precio de la plaza es mucho menor que el de la plaza para plurifamiliares “full time”, que son 875 euros por cada plaza (por cinco años), o que el de los unifamiliares, que son 3.500 euros por cada plaza, pero eso sí, sin sujeción al plazo de cinco años.

En resumen: hoy en día, pese a que a menudo se oye lo contrario, todavía es posible adquirir plazas y comercializar legalmente una vivienda en régimen de alquiler vacacional.

Pese a las facilidades, hay quienes optan por simular utilizar el alquiler de temporada en lugar del alquiler vacacional. El alquiler de temporada, no vacacional, está sujeto a la Ley de Arrendamientos Urbanos. Pero, usualmente, quienes utilizan dicha figura lo hacen fraudulentamente. En caso de denuncia o inspección de oficio, si la vivienda se alquila por plazos cortos, si se alquila a turistas, si se anuncia en portales de alquiler vacacional, etc., va a ser muy difícil, por no decir imposible, acreditar que ese alquiler no era con finalidad turística.

En todo caso, hay zonas grises que siempre vale la pena explorar, llegado el caso. En Legal Steps, despacho especializado en Derecho Inmobiliario y Turístico, estamos a su entera disposición.